St.  John  the  Evangelist Catholic  Church

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reflexiones 

 

  

 

 

 

 


Reflexion:

 

Cuidado con los escribas"

En el Evangelio de San Marcos, se noa presentan dos figuras: la de los escribas y la de la pobre viuda.

El escriba era una persona docta en las Escrituras y solía interpretarla con acierto. Incluso Jesús alaba a uno de ellos al comentar el primer mandamiento de la Ley, al hacer hincapié en el amor al prójimo, pero, en esta ocasión, previene a sus oyentes sobre ellos y no tanto por su doctrina como por su “otra predicación”: la de las obras y, especialmente, la falta de humildad y, sobre todo, de caridad hacia el prójimo. No pocas veces los cristianos somos también “escribas” de la Palabra en vez de servidores.

Nos encanta el protagonismo, hacer sentir nuestra “autoridad” en la Iglesia, sin darnos cuenta de que solo hay un Señor y éste vivió y murió en la predicación vital de la humildad y la caridad más absoluta, haciendo

 

SEMANA DE PENTECOSTES

  

ver en el prójimo el verdadero rostro de Dios Y, en contraposición a los malos escribas, el ejemplo de la pobre viuda anónima que deposita su ofrenda en el Templo. Nadie repara en ella sino Jesús que ve, más que la cantidad, la fe de esta mujer, el amor que rebosa su corazón. No da al Señor lo que le sobra, como tantas veces nosotros, sino “lo que tenía para vivir”. Esta es la predicación del Evangelio de Jesús que tanta falta hace en la Iglesia.

La Fe auténtica es la que nos hace vivir y ésta solo tiene sentido en el Amor. A las gentes que fueron a escucharles les hablaba de la falsedad de los escribas, pero a sus discípulos les muestra la lección de la viuda porque es su actitud de vida la que quiere para cada uno de los que con Él y en su nombre formamos la Iglesia y tratamos con humildad de predicar dando la limosna de amor de nuestra vida.

  

 

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

 

    

          

 

 

 

 


Reflexion:

 

La gente disfrutaba

escuchándolo"

En la línea de lo que acabamos de decir al comentar la primera lectura de hoy, Jesús en su tiempo fue aceptado por unos y rechazado por otros. Según nos relatan los evangelios, los escribas, fariseos, herodianos, saduceos, letrados… no solamente no le hacían caso, sino que buscaban desprestigiarle para que no le siguiese nadie.

Para ello, le hacían preguntas capciosas para que en sus posibles respuestas quedase mal ante los que le escuchaban con atención. Pero nunca lo consiguieron. Al contrario, Jesús con sus respuestas quedaba mejor que ellos y su fama crecía

 

SEMANA DE PENTECOSTES

 

 

delante de sus oyentes. “La gente, que era mucha, disfrutaba escuchándolo”.Como seguidores de Jesús, los que vivimos en el siglo XXI, podemos dirigirnos a él y preguntarle aquello que no veamos claro, pero siempre con buena intención y el deseo de que nos regale su luz, ilumine más nuestra vida, porque para nosotros es el Hijo de Dios, el que nos ama hasta el extremo y el que desea disipar nuestras tinieblas. Y hemos de pedirle también las fuerzas suficientes para hacerle siempre caso: “Dichosos los que oyen la palabra de Dios y la guardan”.

  

 

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

 

              

 

 

 

 


Reflexion:

 

Que se haga tu voluntad"

Todos necesitamos el silencio en algunas ocasiones, sobre todo cuando los ruidos no nos permiten escuchar lo que está dentro de nuestro corazón. Hay que buscar momentos y espacios en los que retirarnos, en los que bajar el volumen del mundo exterior para poder escuchar el susurro del interior.

En este tiempo que todavía estamos viviendo, a pesar de que el ruido exterior ha bajado bastante el volumen en las calles, en los espacios que por norma general están bulliciosos, hemos tenido muchas oportunidades de dar espacio y tiempo a ese susurro interior, a descubrir lo que hay más allá de nuestra superficie, quizá nos hemos dejado llenar por el sonido del miedo, de los temores a lo que iba a pasar, de la incertidumbre del día después… Hemos vuelto a crear ruidos.

 

SEMANA DE PENTECOSTES

 

Jesús se aparta, se separa de los ruidos que se le agolpaban por lo que iba a ocurrir, por el sufrimiento que cada vez estaba más cerca. Jesús se rodea de los más cercanos, intenta buscar un espacio propicio para escuchar con claridad, aunque sea el silencio y ante el dolor que late por dentro es capaz de desprenderse de sí para aceptar lo que viene.

Cuántas personas durante este tiempo que hemos vivido han sido capaces de acallar los ruidos que les podían impedir seguir adelante ante tanto sufrimiento y dolor, ante las pérdidas sin despedidas, ante el desconsuelo de la soledad y han abierto una puerta a ese silencio que se hacía entrega, atención, acogida, disponibilidad, solidaridad, esfuerzo, ayuda, fortaleza, compañía….

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

 

 

           

 

 

 

 

 

 

 

 


Reflexion:

 

Un Dios de vivos"

Los saduceos, que no creen en la resurrección, hacen una pregunta a Jesús sobre una mujer que se ha casado con siete hermanos, habiéndose quedado viuda siete veces. A la muerte de la mujer, se preguntan de quién será esposa ahora en la vida eterna.

Jesús les hace ver la mala comprensión que tienen de Dios, y de las Escrituras. El matrimonio es una institución para esta vida, no lo es para la vida eterna. Nadie se casará.

Un tema peliagudo el de la resurrección de los muertos. Porque de alguna manera, queremos imaginar cómo será la vida eterna, y pedimos a Dios con quién queremos estar y con quién no. Lo que es cierto es que los muertos ya quedan de la mano de Dios. Es el ahora del tiempo de Dios.

Pero, como manifiesta Jesús, Dios no es un Dios de muertos

 

SEMANA DE PENTECOSTE

 

sino de vivos. Él nos pide fe y adhesión. Me pregunto si la cuestión de los saduceos no es una justificación para eludir la responsabilidad de profundizar en la fe en el Cristo de la vida.

Podemos percibir en el evangelio que la pregunta de los saduceos carece de sentido del dolor, del luto, de la despedida, de la fractura humana que se produce cuando alguien cercano a nosotros fallece. Y la suerte de los difuntos no es lo primordial. A ellos, que ya están descansando, hay que dejarlos en manos de Dios. Lo principal es cómo consolar, y ser las manos y la voz del consuelo de Dios, para los que han sufrido una pérdida importante en sus vidas. Por eso, Jesús incide en que Dios es un Dios de vivos.

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

 

 

           

 

 

 

 

 

 

 


Reflexion:

 

Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios"

La respuesta de Jesús nos plantearía preguntarnos: qué no es de Dios y qué es de Dios. Siempre se ha distinguido entre lo profano y lo sagrado. Y tantas veces y más se han confundido, se ha hecho sagrado lo profano: por ejemplo, el poder político, el éxito económico… Como también se ha profanado lo sagrado. Por ejemplo, emplear lo sagrado para situarse por encima de los otros.

Todo debe estar orientado a Dios, que es lo mismo que a humanizar nuestra vida, según el proyecto de Dios sobre el hombre. Existen realidades en este mundo que tienen autonomía propia, como diría el Vaticano II, pero sin ser sagradas pueden y deben ser

 

PRIMER SEMANA DEL T.O

 

“consagradas” a Dios, es decir, a lo sagrado de este mundo que es la vida humana, a los templos del Espíritu Santo, a los hijos todos de Dios, al reflejo de su presencia entre nosotros.

Ese es nuestro desafío para mantener el esfuerzo en apresurar el mundo nuevo del que nos habla San Pedro. Es motivo de reflexión ver lo que cada uno hacemos, desde el lugar que ocupamos en la familia, en la sociedad para que este mundo se parezca más al que Dios quiere.

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

 

 

           

 

 

 

 


Reflexion:

 

Ahí tienes a tu madre"

Tener una madre es esencial para el género humano, para cada hombre y aún para Dios que la necesitó al encarnarse. El sentido de una Madre es reconocer las Manos de Dios acunando tu ser totalmente dependiente y frágil, haciéndose seno que permite desarrollar lo que Dios ha engendrado. También es evidente que la Iglesia es Madre porque realiza, en nombre y de parte de Jesús, la tarea maternal con todos y cada uno de nosotros.

En este Evangelio queda claro el papel de María Madre, son las mismísimas palabras de Jesús, su deseo expreso y en ese momento cumbre de su vida terrena y Misión. Porque Él necesitó y tuvo la Madre que lo acompañó cada momento, que compartió con Él la génesis de la Iglesia. No me imagino

 

PRIMER SEMANA DEL TIEMPO ORDINARIO

a María haciendo sólo su papel de cuidadora de Jesús en las necesidades básicas; es la madre que “escucha y cumple la Voluntad del Padre”, la que comparte con su Hijo la entraña de su Misión en la entrega total, viviendo cada detalle y cada desvelo, cada oración y cada evangelización, cada gozo y cada misterio. Puede aparecer escondida, en la retaguardia, pero en la certeza absoluta de estar siempre y en todo con la dignidad de la humillación. Humildad sabiendo que todo es Don y Gracia. No se puede definir ni explicar un Don tan fuerte como la Comunión entre Madre e Hijo, sólo se puede vivir y al dejarnos Jesús a su Madre, en la persona de Juan, nos regala esa intimidad personal y a la vez la trascendencia a la Iglesia.

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

 

   

           

 


 

 

“LA VENIDA DEL ESPÍRITU

SANTO”

Mis Queridos Hermanos: 

¿Cómo reciben primero los discípulos el Espíritu Santo? ¿Fue la forma en que Lucas lo describe en nuestra lectura de Hechos, cuando se reunieron "todos en un solo lugar" y un ruido como un fuerte y fuerte viento atravesó la casa y las lenguas de fuego descansaron sobre cada uno de ellos? ¿O sucedió de la manera en que Juan lo describe cuando Jesús entró en la habitación, a pesar de las puertas cerradas, pidiendo a los discípulos: "La paz sea con ustedes", y luego respirando el Espíritu sobre ellos? ¿Por qué un evento tan importante como el don del Espíritu que da vida y establece la fe se describe de maneras tan diversas?

 

La llegada del Espíritu no debería sorprender a las personas familiarizadas con la literatura bíblica.

 

 

 DOMINGO DE PENTECOSTÉS

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La palabra hebrea para espíritu, que significa " ruah ", viento, aliento o movimiento de aire,

aparece más de 90 veces en las Escrituras hebreas. Es el principio de la vida y el poder y, por medio del Espíritu, Dios manifiesta el poder y las intenciones de Dios. Al comienzo del Génesis es a través del "espíritu de Dios", que se extiende sobre el caos y las aguas, que Dios comienza la obra de la creación.

 

En los textos hebreos, el Espíritu se da solo por un período de tiempo (Sabiduría 15:16). Aquellos a quienes se les da el Espíritu están dotados de dones específicos para cumplir los propósitos de Dios. Entonces, por ejemplo, Salomón es dotado por el Espíritu con sabiduría (Sabiduría 7: 7); Los líderes de Israel están facultados por el Espíritu de Dios y los profetas, poseídos por el Espíritu, hablan en nombre de Dios (Isaías 61: 1 y Lucas 4:18).

 

El Nuevo Testamento muestra una continuación de las representaciones anteriores del Espíritu. La palabra griega para Espíritu es "pneuma" y tiene un significado similar al hebreo " ruah ". El Evangelio y los Hechos de Lucas se centran en la obra del Espíritu. El Espíritu es el hilo que teje su trabajo de dos volúmenes juntos. Al final del Evangelio, Jesús da instrucciones a los discípulos de que deben permanecer en Jerusalén hasta que reciban "la promesa del Padre" (24:49).

 

Ese mismo Espíritu es ahora el regalo que se da a la comunidad. Hoy observamos los primeros frutos del Espíritu cuando los discípulos salen inmediatamente de sus confines para predicar a una multitud que representa el mundo multilingüe al que saldrán a predicar. Los Hechos de los Apóstoles revelarán cómo la iglesia primitiva evolucionó de una pequeña comunidad de seguidores judíos de Jesús a una comunidad cristiana que expresa su amor, paz, perdón y sanación al mundo.

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

             

 

 

 

 

 


Reflexion:

 

“Profundizando el misterio de Jesús en una fe personal agradecida"

Jesús como manifestación progresiva del Logos, principio de su evangelio, que a través de su vida pública va revelando el misterio de los designios del Padre y la realización de su plan salvífico.

Este plan de Dios tiene su cumplimiento decisivo en la exaltación por la cruz y en la resurrección gloriosa del Señor. En este fragmento además, Juan sale al paso de un rumor de inmortalidad mediante el diálogo entre Jesús y Pedro: “Si quiero que se quede hasta que yo vuelva ¿a ti qué? Tú sígueme”, dice Jesús. Lo primordial para el evangelista no es la posible inmortalidad, sino el seguimiento. Jesús siempre nos llama a seguirle. Esa es

 

SEPTIMA SEMANA DE PASCUA

 

la decisión trascendente para todo discípulo: Sígueme. Es el cumplimiento de la propia vocación, la gracia a la que estamos llamados. Seguirle es identificarse con la vida de Jesús para asimilarnos en su ser hijos de Dios. Es aceptar a Cristo como luz, camino, verdad y vida, y poder entrar en el misterio del amor del Padre. Jesús nos hace una oferta personal para que le conozcamos y sigamos sus enseñanzas, particularmente la del amor fraterno, que llena todo el evangelio de Juan.

Un amor que ha de impulsarnos a ser gratuitos, solícitos y constantes en procurar el bien de nuestros hermanos, incluso con el sacrificio de nuestras propias vidas, como Jesús nos enseñó. No hay límites ni fronteras en el amor. Así termina Juan su evangelio certificando sus recuerdos y su admiración. El discípulo amado manifiesta su reconocimiento y fidelidad a Jesús con la trasmisión veraz de su escrito.

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

             

 

 

 

 

 

29 MAYO


Reflexion:

 

“Señor, tú conoces todo, tú
sabes que te quiero"

Jesús conoce a fondo el corazón humano y sus necesidades más profundas, pues es él el creador de nuestro corazón. Sabe muy bien que el impulso, la necesidad más espontánea y más fuerte del corazón humano es el amor. Lo que desea es amar y ser amado, para eso ha sido diseñado. Por eso, Jesús se pasó toda su vida predicando que lo primero y principal es el amor, amar Dios, al prójimo y a uno mismo. Y como sabe que es difícil amar si uno no se siente amado, nos gritó que él nos ha amado y nos ama “hasta el extremo”, hasta el extremo da gastar su vida en favor nuestro. Si él no nos ama no podremos amar a Dios y a los herma7 Anos.

 

SEPTIMA SEMANA DE PASCUA

 

También Jesús sabe que lo que más hace sufrir a un corazón humano es sentirse traicionado, no amado por una persona querida. Jesús experimentó esta traición a manos de Judas y de Pedro. A Judas no pudo tenderle su mano y su perdón, porque se quitó la vida. Pero sí lo hizo con Pedro en la entrañable escena que nos relata el evangelio de hoy. Jesús suspira por el amor de Pedro, desea ser correspondido por Pedro. Por eso le pregunta por tres veces si le ama: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres”. Sincera y compungida la respuesta de Pedro: “Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero”.

Los cristianos de todos los tiempos tenemos la suerte de que Jesús nos dirige a cada uno de nosotros la misma pregunta que dirigió a Pedro: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?”.

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡ 

      

 

       

 

 

 

 

 

28 MAYO

Reflexion:

 

“Que sean completamente uno, unidos a nosotros"

El contenido del texto que hemos escuchado hoy, es la terminación de una oración de súplica. Se centra en resaltar y proponernos el gran mensaje de la unidad. Jesús pide al Padre, “Que todos sean uno” que los que le siguen a Él y los que seguirán en el futuro, no se pierdan ninguno.

Este es el misterio de la unidad que nos propone: “como tú, Padre en mí y yo en ti”. Esta unidad se prolonga en sus discípulos a los que encarga igualmente una misión: extender el mensaje de salvación para que todos los que crean y acepten a Jesucristo por medio de su predicación lleguen a

 

SEPTIMA SEMANA DE PASCUA

 

participar de la misma vida de Dios. Esta unidad a la que se consagra Jesús, hace posible que exista entre los mismos creyentes y que sea condición para que la comunidad cristiana pueda realizar su trabajo misionero con un mínimo de credibilidad y de coherencia: “para que el mundo crea que Tú me has enviado”..

La consigna “que sean uno”, no terminamos de obedecerla por mucho que cada día la pidamos al Espíritu en la Eucaristía: “que congregue en la unidad a cuantos participamos del Cuerpo y la Sangre de Cristo”. Es el testamento entrañable del Señor. Tarea inacabada, asignatura siempre pendiente entre los seguidores de Cristo, tanto dentro de la iglesia católica como en sus relaciones con las otras iglesias cristianas

“Que también ellos estén unidos a nosotros, de este modo, el mundo podrá creer que Tú me has enviado”

  

!QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡