St.  John  the  Evangelist Catholic  Church

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reflexiones  de Diciembre 
de (2020)

 

  

  

 

 

 

 

 

Reflexion:

 

"Y la Palabra se hizo carne y acampó entre nosotros"

Rico, muy rico en verdades sublimes este conocido prólogo del evangelio de San Juan. Destaquemos algunas de ellas. La primera y principal, de la que parten las demás, es que la Palabra, Jesús, ha venido hasta nuestra tierra. Todo un Dios que viene hasta nosotros y nos ofrece lo que más necesita nuestra persona. “En la Palabra había vida, y la vida era la luz de los hombres”. Vida y luz, una luz que disipa nuestras tinieblas. Lo pasamos mal cuando no vemos claro, cuando las oscuridades prevalecen sobre las claridades. Dios nos ha dotado a los hombres de libertad y usando de ella podemos cometer el enorme

 

 

OCTAVA DE LA NAVIDAD

 

error de rechazar a Jesús y la vida y la luz que nos brinda. Pero a cuantos le reciben, y nosotros queremos recibirle “les da el poder de ser hijos de Dios, si creen en su nombre”. Enorme el amor que Jesús nos tiene que le lleva a hacernos hijos de Dios. Dios para nosotros no es en primer lugar el Omnipotente, el Altísimo, sino nuestro Padre, el que nos ama y cuida de nosotros, y al que podemos dirigirnos sin temor, sin miedo porque es nuestro Padre. Toda la vida es distinta y mejor si Dios es nuestro Padre entrañable.

 

 

   !QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡        

     

 

 

 

 

 

 

 

Reflexion:

 

"Hablaba del niño a todos los que aguardaban la liberación de Israel"

Así como en los días del octavario de preparación para la Natividad, hemos escuchado las profecías y lo concerniente a la figura de Juan como precursor y a Jesucristo, en la celebración de la Eucaristía, ahora se nos sitúa en el momento de la presentación de Jesús en el templo, en los días que preceden a la octava de la Natividad, cuando le pondrán el Nombre y derramará su primera sangre en la circuncisión. Hoy veremos a la anciana Ana hija de Fanuel, viuda y dedicada al servicio del Señor, como el anciano Simeón, los dos hablando del niño. Lo que ambos dicen llena de alegría a los que esperan la liberación de Jerusalén. La liberación de Israel. La liberación de toda la humanidad

El Espíritu Santo habla por boca de ellos, les lleva al conocimiento profundo de lo que

OCTAVA DE LA NAVIDAD

 

los profetas habían anunciado y ellos reconocen cumpliéndose. Por eso ambos hablan. Y ambos se convierten en ejemplo para cada bautizado. Del trato continuado con el Señor debe derivar el anuncio, la comunicación, la alabanza por las obras del Señor. Este anuncio llega a todos los que aguardan, esperan, están abiertos a lo nuevo y bello que Dios realiza continuamente en favor de todos los hombres. Los convierte en signos para mover a las personas a abrirse a Dios. No es pequeña la misión encomendada a los discípulos.

Presentar a su primogénito ante el Señor, en el Templo, es también cumplimiento de lo escrito en la Ley. En este apegarse a la Ley muestran su adhesión a la Voluntad de Dios. Sus vidas están unidas a esta Voluntad que manifiesta el amor por todos los seres humanos.

Y concluye el pasaje:”El niño, por su parte, iba creciendo y robusteciéndose, lleno de sabiduría; y la gracia de Dios estaba con él.”  

 

   !QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡        

     

 

 

 

 

 

 

 

 

Reflexion:

 

"Y a ti una espada te traspasará el alma"

Lucas, en este relato final de la infancia de Jesús, nos habla del cumplimiento de la promesa, del final de la profecía. José y María, cumpliendo las tradiciones religiosas de Israel, presentan al niño para su consagración a Dios. Reconocen el don de Dios y agradecen su benevolencia con ellos por el hijo recibido. Ponen su vida y su familia en las manos de Dios. Y, en ese contexto, Lucas nos presenta ese encuentro culminante de Simeón con la sagrada familia. Se ve cumplida la promesa para un hombre de Dios, lleno del Espíritu que proclamará el significado definitivo de la vida de Jesús. Dios ha sido fiel a su palabra. Ha realizado su esperanza y ha colmado el sentido de su vida. Por eso reza a Dios: “Ahora Señor puedes dejar a tu siervo ir en paz”.

Con ese himno que nos transmite Lucas de profunda serenidad, pone Simeón su vida en manos de Dios. Ha visto llegar al enviado, es testigo del Salvador de Israel, la luz que Dios hace brillar para todas las naciones.

 

 

 

 

 

OCTAVA DE LA NAVIDAD

 

Pero como siempre, hay un claroscuro, el anuncio tiene que ser recibido, el enviado debe ser aceptado. Jesús será puesto para que muchos caigan y se levanten, será como una bandera discutida: así quedará clara la actitud de muchos corazones. Tenemos por tanto presente el sentido que el niño Dios interpela en nuestras vidas.

La navidad nos trae ese mensaje de salvación y cercanía de Dios, a la vez que la llamada al seguimiento, a creer en la promesa, a percibir el misterio de Dios presente en ese misterio oculto del niño salvador. Un misterio que nos suscita una apuesta confiada por el Dios que cumple su promesa. Una esperanza empeñada en la aceptación del Salvador que Dios nos envía. Un seguimiento incondicional para hacer brillar el amor infinito que Dios nos muestra con la misión de su Hijo

 

 

 

   !QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡        

     

 

 

 

 

 

 

Reflexion:

 

"Se ha escuchado un clamor, un gran llanto y lamento"

El evangelio de hoy nos muestra como la ambición de poder convierte al ser humano en un verdadero monstruo. El ego, la autorreferencialidad, el capricho… petrifican el corazón.

Muchos son los dramas humanos… situaciones provocadas por la ambición y el poder. Parece que estas realidades ya no nos hieren. Ante el exceso de información y la repetición de las tragedias, desenvolvemos una coraza de protección que nos puede llevar a la indiferencia y a cerrar los ojos ante el dolor de tantas personas, víctimas inocentes que no consiguen salir por sí mismas de las situaciones de explotación, malos tratos, humillaciones.

La escucha de la Palabra de Dios nos ayuda a ver las situaciones donde la vida está amenazada. Cuando percibimos lo que ocurre a

 

 

OCTAVA DE LA NAVIDAD

 

nuestro alrededor, quienes son los débiles y escuchamos los clamores y llantos silenciados, el Señor nos lleva a respuestas astutas, audaces y comunitarias. Incluso a veces es necesaria la huida, para que después se pueda retomar la vida: “Huye a Egipto y quédate allí hasta que yo te avise, porque…” (Mt 2, 13).

La biblia nos revela constantemente que Dios está al lado de los pequeños, de los excluidos, de aquellos a quienes se les niega el derecho de ser, de tener oportunidades. Hoy la Palabra nos provoca y cuestiona: ¿De qué lado estoy? ¿De qué lado quiero estar? La fe nos urge, nos lanza… no para ser salvadores o héroes, sino para que, con sencillez y constancia, nos comprometamos con el Reino de Dios.

 

 

 

   !QUE EL SEÑOR LES BENDIGA¡        

     

 

 

 

 

 

  

---------------------------ARCHIVIDO DE REFLEXIONES (2020)-----------------------------

 

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