Blue Flower

 

 

                                                                           

 LA TRANSFIGURACION

Mis queridos hermanos:

 

Necesitamos los cristianos -tan bien amurallados detrás de los catecismos y los libros de apologética- aceptar nuestra «humilde condición de hombres» antes de sentarnos en la cátedra de la verdad. La Iglesia de hoy, esta Iglesia tan conflictiva y a tientas, necesita hombres que la acepten así, sin ficcion ni mentiras; sin declamaciones ni elogios. Simplemente una Iglesia de hombres ansiosos y preocupados, humildes en su afán de encontrar una verdad que siempre está un poco más allá de nuestros esquemas.

Necesitamos una predicación que exprese la búsqueda que el mismo sacerdote ha de realizar, sus conflictos, sus dudas, su oscuridad. No podemos seguir escondiendo nuestro miedo a ver claro detrás de una aparente seguridad que se llena de frases y expresiones que no surgen del convencimiento sino del convencionalismo.

Con demasiada ligereza hemos criticado a los apóstoles que «tardaron tanto en entender al Maestro»..., como si nosotros, después de dos mil años, lo hubiéramos entendido mejor. De la misma forma que hemos criticado su afán de poder detrás de un mesías político, como si en nuestro inconsciente no existiera la misma pretensión, quizá mejor disimulada ahora. Así, pues, la reflexión de este domingo es una invitación a plantearnos con sinceridad el problema de la fe, aun a riesgo de que, como los tres apóstoles, debamos luego guardar silencio por mucho tiempo hasta llegar a entender lo que por el momento es bastante oscuro

 

 

 

 

 

El relato de Lucas, llamado simplemente la «Transfiguración», nos presenta, precisamente, el drama de fe de los apóstoles, que tardaron mucho en aceptar al verdadero Cristo, resucitado sí, pero que cuando reveló el drama de su muerte y sus dolores «se encontró solo» en el monte.

 Lucas mira en perspectiva histórica todo el misterio de Cristo, y lo ve como la culminación del Antiguo Testamento, de la Ley y los Profetas (Moisés y Elías), exigiendo ese salto en el vacío a quienes pretendían constituir su pueblo con la ilusión de que se trataba de un camino fácil hacia la gloria.

 La página de Lucas anticipa de alguna forma el posterior desenlace, como una prefiguración simbólica. Una página acertadamente ubicada en este segundo domingo de cuaresma, anticipándonos ya que la Resurrección de Jesucristo es algo más que una bonita palabra.

 La Iglesia ya lleva celebradas casi dos mil cuaresmas... y aún hoy se sigue interrogando acerca del sentido de la vida, paradójico drama en el que la luz y las tinieblas no separan a los hombres en dos bandos -los buenos y los malos-, sino que se mezclan en nuestro propio interior hasta que alboree el alba definitiva.

 Y en esa perspectiva -de por sí dramática- el cristiano «increíblemente» sigue «aguardando un Salvador el Señor Jesucristo», que «transformará nuestra condición humilde, según el modelo de su condición gloriosa».

 

¡QUE EL SEÑOR LES BENDIGA! 

 

 

 
 

    

 

 

  

CLASE PRE BAUTISMAL

Para los próximos Bautizos, favor de inscribirse, en la oficina parroquial o con la Señora María de los Ángeles, debe de estar registrado para poder asistir a la clase bautismo.  Es una sola clase de Bautizo. Nos reuniremos en la Rectoría (sótano) a las 4:00 PM, el sabado de 04 mayo 2019. Padres y Padrinos tienen que asistir a la clase Bautismal y participar en la charla.

Por favor traiga una copia del certificado de nacimiento de la clase.

(No traiga a sus niños a la clase de Bautismo por favor.)

 

 

 

La misa anual de Jubilar en honor a las parejas casadas 25,30,35,40,45,50 y más de 51

años será el domingo, 23 de junio de 2019 a las 2:00 pm en la Basílica del Santuario

Nacional de la Inmaculada Concepción. Por favor use los formularios de registro

en la parte posterior de la iglesia para registrarse. Todos los formularios deben ser

entregados en la oficina parroquial antes del viernes 26 de abril.

 

 

 

 

 

 

 

                                        

En el principio era el verbo, la palabra estaba con Dios y el verbo era Dios. Fue en el principio con Dios. Todas las cosas vinieron a ser a través de él, y sin él nada llegó a ser. Lo que vino a ser a través de él era vida, y esta vida era la luz de la raza humana; la luz brilla en las tinieblas y la oscuridad no ha superado lo." (San Juan Evangelista, Apóstol; Juan 1:1-5)