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“EL BAUTISMO DEL SEÑOR”                                                                           

 

Mis queridos hermanos:

Como sabemos, el bautismo administrado por Juan era solamente un rito de purificación, con miras a la inminente venida del Mesías; también Jesús, quiso someterse a este bautismo, para reconocer públicamente la misión de Juan, último profeta del Antiguo Testamento y Precursor del Mesías, y para significar de manera evidente que, aun no teniendo pecado, se mezclaba entre los pecadores precisamente para redimir a los hombres del pecado.

En este episodio del Evangelio se revela la Santísima Trinidad en una solemne teofanía; se revelan la divinidad de Cristo, Hijo predilecto del Padre, y su misión salvífica, para la que se encarnó.

He aquí revelado en este episodio el fundamento absoluto de nuestra fe y por lo tanto de nuestra consagración: la divinidad de Cristo y su mission.

2. Juan Bautista, al anunciar al Mesías, decía: "El os bautizará en Espíritu Santo y en fuego". En estas palabras se contiene un mensaje que vale para toda la historia de los hombres. El fuego es el símbolo bíblico del amor. de Dios, que quema y purifica de todo pecado; el Espíritu Santo indica la vida divina, que Jesús ha traído mediante la "gracia". Puesto que Jesús es Dios, su Palabra permanece válida para siempre. Y para que la verdad revelada y los medios de salvación permaneciesen íntegros a través de las vicisitudes de los tiempos, Jesús instituyó la Iglesia sobre los Apóstoles y sus sucesores, y dio a Pedro y a sus sucesores el mandato de confirmar en la fe a los hermanos, dejándoles la seguridad de su oración particular y la asistencia del Espíritu Santo.

Esta certeza debe impulsaros, queridísimos hermanos, a la confianza total y absoluta en Jesús, en su palabra, en la Iglesia querida y fundada por El mismo. Jesús es la verdad; ha venido para dar testimonio de la verdad; nos ha consagrado en la verdad. No puede, engañarnos; no puede abandonarnos en la niebla de las confusiones, en la espiral de la duda, en el abismo de la angustia; en la ansiedad de la incertidumbre. Todo pasa, pero la verdad permanece; pasa la figura de este mundo, pero la Iglesia no pasa.

Dejemonos conducir por la mano del Señor, porque El quiere realizar hoy la Redención por medio del bautismo. La Redención siempre es actual, porque siempre es actual la parábola del trigo y de la cizaña, siempre son actuales las bienaventuranzas. La humanidad siempre tiene necesidad de la Revelación y de la Redención de Cristo. Siempre hay almas a las que iluminar; pecadores a quienes perdonar, lágrimas que enjugar, desilusiones que consolar, enfermos a quienes animar, niños y jóvenes a quienes guiar: ¡existe y existirá siempre el hombre a quien amar y salvar en nombre de Cristo.

 

                   ¡QUE EL SEÑOR LES BENDIGA

 

 

 

 

  

CLASE PRE BAUTISMAL

Para los próximos Bautizos, favor de inscribirse, en la oficina parroquial o con la Señora María de los Ángeles, debe de estar registrado para poder asistir a la clase bautismo.  Es una sola clase de Bautizo. Nos reuniremos en la Rectoría (sótano) a las 4:00 PM, el sabado de 02 febrero 2019. Padres y Padrinos tienen que asistir a la clase Bautismal y participar en la charla.

Por favor traiga una copia del certificado de nacimiento de la clase.

(No traiga a sus niños a la clase de Bautismo por favor.)

 

 

¡Marquen sus calendarios y celebremos juntos la Jornada  Mundial   de   la   Juventud  en   DC!
Únanse a miles de estudiantes universitarios y adultos jóvenes (de 18 a 39 años) el sábado 26 de enero de 2019 para la celebración del festival católico en La Universidad Católica de América. ¡Vivan la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá, acá en Washington DC! Estaremos transmitiendo simultánea la participación del Papa Francisco en la jornada, contaremos con ponentes de fama mundial, y disfrutaremos de música en vivo y la auténtica cultura panameña. La inscripción comenzará a finales del verano de 2018. Para obtener más infor- mación, visiten
www.wyddc.org #wydDC

 

 

 

 

 

 

                                        

En el principio era el verbo, la palabra estaba con Dios y el verbo era Dios. Fue en el principio con Dios. Todas las cosas vinieron a ser a través de él, y sin él nada llegó a ser. Lo que vino a ser a través de él era vida, y esta vida era la luz de la raza humana; la luz brilla en las tinieblas y la oscuridad no ha superado lo." (San Juan Evangelista, Apóstol; Juan 1:1-5)